A Most Wanted Man: el adiós de Philip Seymour Hoffman

Nov 6 • Spoiler Alert • 1100 Views • Comments Off on A Most Wanted Man: el adiós de Philip Seymour Hoffman

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Salvador Medina @ayudamemalverde

Apenas unos días después de presentar A Most Wanted Man de Anton Corbijn en el Festival de Sundance a principios de año, el actor Philip Seymour Hoffman fue encontrado sin vida en un hotel. Su pérdida, casi un año más tarde, durará todavía bastante tiempo en sanar. Pero al menos sus seguidores, que no son pocos, podrán disfrutar de diversas producciones que están todavía por llegar a lasa salas de cine y que dejó como legado. Una de ellas, es A Most Wanted Man.

El más reciente filme de Anton Corbijn está inspirado en la historia real de Murat Kurnaz, un ciudadano musulmán turco que residió en Alemania y estuvo prisionero en Guantánamo durante cinco años por supuestamente haber participado en los atentados terroristas del 11 de septiembre, pese a que las pruebas en su contra eran débiles.

A Most Wanted Man’ está basada en el libro de 2008 de John le Carré. Pese a que se trata de un filme visualmente discreto, convence como un thiller real, lleno de tensión y giros dramáticos.

still-of-philip-seymour-hoffman-in-a-most-wanted-man-2014-large-picturePhilip Seymour Hoffman encarna a Günther Bachmann, un espía alemán cuyos errores pasados le atormentan y vive buscando una forma de redimirse. Cuando un inmigrante turco de ascendencia chechena llega ilegalmente al país buscando hacerse de la fortuna malhecha de su difunto padre, levanta la sospecha de las autoridades. Y Günther presta particular atención.

Con un talento extraordinario conformado por Rachel McAdams, Willem Dafoe, Robin Wright y la sorpresa que significa Grigoriy Dobrygin, quien representa a Issa Karpov, el atormentado musulmán que busca hacerse de una nueva vida en Alemania, A Most Wanted Man es un thriller de espías diferente, bien logrado, auténtico.

Günther no es un tipo atlético o particularmente brillante. Es un viejo lobo de mar con busca cualquier pretexto para tomar y sin embargo, suele hacer bien su trabajo. Sus instintos son la mejor arma con la que cuenta el gobierno alemán y lo llevan tras los elusivos pasos de Issa, quien de la mano de una abogada especializada en minorías (McAdams), busca al banquero que tiene el dinero mal habido de su padre, un criminal de guerra ruso.

Por la temática, es difícil que A Most Wanted Man llegue a la temporada de premiaciones con ciertas expectativas. Y sin embargo, es uno de los filmes más inteligentemente concebidos del año.

Corbijn, quien anteriormente dirigió Control, la historia detrás de Ian Curtis, vocalista de Joy Division y The American, la mejor actuación hasta ahora de George Clooney, es un cineasta que suele tomarse su tiempo. No sólo entre producciones, sino a la hora de realizar una escena. Su uso de los silencios es un recurso que ha funcionado en todas sus producciones y le da un estilo particular en un medio donde es difícil encontrarlos.

En una entrevista reciente, Corbijn habló sobre su elección de Philip Seymour Hoffman para el papel principal: siempre sentí que el papel de Günther era alguien con ligero sobrepeso. Está tan enfocado en su trabajo y sus relaciones fracasan. Pero es un tipo inteligente, culto, educado, habla árabe, no es islamofóbico.  Así que Phil se veía como la clase de persona que podía hacer eso. Phil podría hacer que un tipo en pants se viera genial. Podía interpretar cualquier personaje y hacerlo creíble.

Y lo cierto es que más que cualquier actor de su generación, Seymour Hoffman ha sido capaz de tomar cualquier personaje y hacerlo algo genial. No había forma de ver una película suya y no percatarse de su genialidad. The Big Lebowski, Boogie Nights, Happiness. Phil salió de la contracultura para volverse una parte esencial de la cultura popular.

Su Óscar por Capote es apenas una muestra de su enorme talento. Quizás la naturaleza del proyecto y su imprescindible interpretación llamaron la atención de propios y extraños, pero para quienes estaban acostumbrados a su trabajo, no había nada inusual.

anton-corbijn-and-philip-seymour-hoffman-2014Se trata de un actor que interpretaba a cualquier personaje sin esfuerzo aparente alguno. Philip Seymour Hoffman sigue siendo un tipo cuya piel se transforma en cada proyecto. Y digo que lo sigue siendo por el hecho de que sus actuaciones siguen llegando a nosotros.

Desde el villano implacable en Misión: Imposible III hasta el calculador Plutarch Heavensbee en la saga The Hunger Games, era un actor que aportaba algo distinto en cada película. Valía el boleto simplemente verlo compartir un cigarro con Joaquin Phoenix.

A Most Wanted Man no es el último proyecto del actor. Todavía faltan por estrenar las dos películas de The Hunger Games. Incluso, en una de ellas se tuvo que recrear al actor a través de efectos visuales para una escena que no se había filmado. Y todavía falta saber el estado de Happyish, una serie cuyo piloto había protagonizado para televisión. Sin embargo, A Most Wanted Man es el gran último papel de Seymour Hoffman. Y es exactamente lo que se espera de él.

Lo que duele de su partida es que se trató sin duda de uno de los actores más comprometidos de Hollywood. Pese a que sus proyectos no fueron siempre los más exitosos y jamás fue un imán de taquilla, cada cuadro suyo que se revela en pantalla es una lección en el arte histriónico.

Hoffman desaparecía en sus papeles. Ya no era él. Se transformaba en el personaje que veíamos en pantalla. Con tantos actores que se repiten en cada película, sus diálogos, sus gestos, sus expresiones, eran un respiro. Al menos tenemos A Most Wanted Man. Aunque después, ya quedará poco.

 

 

 

 

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