Him: El elegido – Reseña

Oct 3 • Spoiler Alert • 708 Views • Comments Off on Him: El elegido – Reseña

Salvador Medina

Pocos nombres en el terror cargan tanto peso como el de Jordan Peele. De ahí que llevarlo como productor ejecutivo sea a la vez un sello de garantía y un objetivo en tu espalda. Him (Him: El Elegido) del director Justin Tipping cae dentro del paraguas de Monkeypaw, la productora de Peele, por tratarse de una película de género, más no de terror. Pero, pese a no ser algo completamente distinto, tiene unos tintes geniales que nos hace entender lo que vio Peele en el guión.

Cameron Cade (Tyriq Withers) es un quaterback generacional a punto de entrar a las grandes ligas. Pero justo antes de sus pruebas, es atacado por una figura misteriosa. Arrastrando una lesión cerebral, algo tan común en el futbol americano colegial, existen enormes dudas sobre su futuro y prospectos. Además, tras quedarse corto en su aparición ante los equipos de la liga que lo seleccionarían, parece todo perdido. Hasta que su representante Tom (Tim Heidecker) le lanza un salvavidas: Isaiah (Marlon Wayans) lo ha llamado a entrenar con él.

La invitación no es menor: se trata del mejor quaterback en la historia y, tras analizar su retiro, quiere cederle su puesto. Se trata de una invitación imposible de rechazar.

Cameron, un tipo humilde, con una novia desde la secundaria, cercano a la familia que le queda y con un padre que falleció hace tiempo, contrasta con Isaiah, un obsesivo del deporte que pone su trabajo sobre todas las cosas. En su aislado y secreto lugar de entrenamiento, todo comienza a cambiar.

En cuanto llega a sus instalaciones de entrenamiento, Cameron se da cuenta que está en las fauces del lobo: fuera de su elemento, en manos de un hombre que ha dado su vida a un deporte, el más popular de Estados Unidos y que, para llegar a donde está, debió hacer más cosas de las que un ser humano es capaz de sacrificar. Pronto, la delgada línea entre la realidad y la ficción comienza a fusionarse y nuestro héroe cae en una espiral difícil de salir.

Entre juegos y retos, Isaiah le muestra todo lo que debe hacer para convertirse en el “GOAT”, como él y el sacrificio que ello implica.

Pese a que Him abusa de simbolismos y obviedades, Tipping sale avante porque se trata de un cineasta valiente, que no se queda con nada en el cartucho y expone sin tapujos a la sociedad estadounidense como obsesiva y explotadora.

No es necesario entender un gramo de deporte porque no es el centro de la historia. El corazón de Him es Cameron y su lucha contra Isaiah, el sacrificio del cordero o goat, los paralelismos entre religió y deporte y la posibilidad de vender el alma al diablo para obtener lo que quieres.

En Him, Tipping nos entrega una alegoría pertinente y cruda del consumo capitalista y lo que se debe hacer para llegar a la cima. Y en el camino, nos entrega una obra interesantísima, original, llena de sí mismo pero que vale la pena.

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