Nueva Ola Francesa – Reseña

Dec 10 • Spoiler Alert • 270 Views • Comments Off on Nueva Ola Francesa – Reseña

Salvador Medina

Es imposible ser indiferente ante Jean-Luc Godard. No es un cineasta para todos (ciertamente no para mí) pero su legado en el mundo del cine, particularmente en el francés, es innegable. Richard Linklater se dio a la peculiar tarea de dirigir el caótico detrás de cámaras de su debut como director, la disruptiva À bout de souffle (Breathless), el producto de un cineasta egoísta, egocéntrico, pero siempre visionario.

Nueva Ola Francesa (Nouvelle Vague) es, pese a sus tres coguionistas, un ejercicio de creatividad. Intentando imitar el estilo libre e instintivo que caracterizó Breathless, Linklater es, al mismo tiempo, cuidadoso y preciso para retratar el histórico momento fílmico.

Godard (Guillaume Marbeck) es el más retrasado de los alumnos de Cahiers du cinéma, con The 400 Blows de François Truffaut y Le Beau Serge de Claude Chabrol frescos en la memoria de la crítica. Pero su reconocimiento como crítico le ha ganado tanto reconocimiento que ha convencido a George de Beauregard (Bruno Dreyfürst) de producir su ópera prima.

Es así que contrata al desconocido boxeador Jean-Paul Belmondo (Aubry Dullin) en el papel titular junto a la estrella de Hollywood Jean Seberg (Zoey Deutch) como su novia estadounidense.

Lo que sigue es un bellísimo caos lleno de inspiración, camaradería y descubrimiento. Godard escribe los guiones cuando tiene algo que contar y, aunque una nota de periódico sirve como guía, las palabras llegan a él esporádicamente, algo que irrita a más de uno, particularmente a Seberg y Beauregard.

Pero sus constantes citas a Sartre, Da Vinci y más, son gasolina en el alma de un crew reducido pero ambicioso.

Con Nueva Ola Francesa, Linklater aprovecha ese estilo observacional y casi contemplativo que le ha permitido dirigir clásicos que se han insertado en la memoria del cine contemporáneo. Es un homenaje encantador a un momento cumbre de la historia del cine y una película que se siente íntima y gigantesca a la vez.

Película obligada para todos los amantes del cine y para que los desconocedores y detractores de Godard (yo mismo en este último grupo), se reencuentren con un cineasta trascendental.

Related Posts

Comments are closed.

« »