Aniquilación – Reseña
Salvador Medina
Desde hace tiempo se ha especulado que Adria Arjona lleva mano para tener un papel del tamaño de su talento. Lo ha demostrado de sobra en películas como Triple Frontier y Andor, pero ha sido daño colateral en producciones como Morbius.
Sin embarho, Adria tiene un talento nato que sale a la luz como Celeste en Aniquilación (Onslaught), lo nuevo de Adam Wingard, coescrita con su constante colaborador Simon Barrett. Desde el principio, entendemos que Celeste es de armas tomar. Se trata de una exfrancotiradora del ejército que, por razones que desconocemos en principio, no puede portar cierto calibre de armamento. Además, comparte custodia de su hija Daisy (Blake Kennedy) con Griffin (Jacob Scipio), quien la deja de sorpresa de regreso con ella.
Al mismo tiempo, Hans Kammler (Dan Stevens) está a cargo de un proyecto especial: la creación de un ejército de supersoldados genéticamente modificados a partir de exmilitares. Pero las cosas no han salido del todo bien y Baylor (Michael Biehn) está poniendo en Hans cierta presión, pues debe reportar los avances a los jefes. Claro que, como es de esperarse, todo escala. Para mal.
Los supersoldados, Butcher, Cockcroach y Crybaby, se salen de control y dejan un rastro de sangre en el lugar. Y salen a la calle a buscar más víctimas. Celeste, Daisy y Josiah (Reginald VelJohnson) ignoran el inminente peligro que habrá de tocar su puerta, un aislado y desértico parque de casas rodantes. Y tendrán que hacer todo en su poder para seguir con vida.

Wingard toma los mejores elementos del género de los años 80′ y crea un fantástico tributo al cine de John Carpenter y otros directores de terror, pero lo hace infundiendo el producto con lo mejor de su repertorio como un cineasta que nació del cine independiente y terminó dirigiendo algunas de las películas más grandes que ha visto Hollywood.
Aquí el director da un paso al costado para crear algo que, aunque es grande, visualmente cautivante y profundamente sangriento, se siente como un proyecto personal. Wingard logra con solvencia hacer delo que parece un simple homenaje, en algo entretenido y divertido de ver.
Aunque Aniquilación se inclina más al terror, se trata de una pieza de acción impecablemente hecha, c nu contexto que se siente tan completo que parece estamos viendo la primera película de una franquicia. Pero es más bien un artista divirtiéndose con los clichés y tropos del cine de Carpnter y otros para crear una obra propia.
Las actuaciones son geniales y Adria es muy creíble como una feroz y obstinada francotiradora. Dan Stevens interpreta brillantemente, aunque eso no es sorpresa, al científico loco responsable de todo.
El único fallo, si se le puede catalogar como tal, es que Aniquilación se toma su tiempo en construir el mundo y darle coherencia a la creación de un grupo de supersoldados. Pero el resultado no se ve afectado, sino que le otorga un slow-burn que culmina con un clímax a la altura de lo que Wingard construye.


