Reinventando el género del terror

Feb 11 • Spoiler Alert • 2291 Views • 1 Comment on Reinventando el género del terror

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Salvador Medina

salvador@elhablador.com.mx

 

Si existe un género que a lo largo de los años ha sido menospreciado y señalado como inferior en el medio del cine, es el del terror. Y existen muchas y válidas razones para ello: su continuación de estereotipos, sus terribles actuaciones, su falta de desarrollo de personajes, su violencia barata, sus desnudos gratuitos. En fin, el género del terror se ha ganado a pulso su reputación.

Los años 70’ y 80’ se encargaron, con la aparición de tecnologías más accesibles para cineastas independientes, de hundir al género en un letargo del que ha tardado en salir. Con el propósito de simplemente crear películas, cientos de cineastas se lanzaron a la tarea de concebir productos que fueran baratos, rápidos y atractivos para un público que estaba descubriendo la sangre y las vísceras.

Sin embargo, y pese a en estas décadas surgieron filmes como El Exorcista, El Resplandor, Carrie, entre otros destacados esfuerzos, poco o nada dejaron al género. Quizás se pueden rescatar villanos como Jason Voorhees, Freddie Kruger o hasta Michael Myers, que se han vuelto iconos de esa cultura.

Se consolidaron con ello cineastas icónicos del género como John Carpenter, George A. Romero, Wes Craven o Dario Argento, directores que han vivido, literalmente, de la explotación de la violencia como fenómeno social. Escribía Elías Canetti que “el terror ante un contacto inesperado puede llegar a convertirse en pánico. Ni siquiera la ropa ofrece suficiente seguridad: qué fácil es desgarrarla, qué fácil penetrar hasta la carne desnuda, tersa e indefensa del agredido”.

Es quizás por ello que el género nos parece tan lejano: nos lleva a lados que queremos desconocer, que pretendemos ignorar que existen. Pero cuando las obras que buscan mostrar nuestros miedos, nos provocan risa involuntaria, entonces se pierde credibilidad y un alejamiento inmediato de la obra.

Y a eso llegaron muchas producciones. Se hundieron en la mediocridad de mostrar la mayor cantidad de sangre y sexo en 120 minutos para diversión de algunos cuantos.

Las décadas de los 70’ y 80’ dejaron, sin embargo, camino abierto a un grupo de cineastas que encontraron sus primeros esfuerzos en el género del terror. Directores reconocidos y legendarios como Brian de Palma, Kathryn Bigelow, Werner Herzog, Sam Raimi, David Cronenberg, Roman Polanski, encontraron sus primeras oportunidades en el terror, género del cuál también han surgido destacados actores.

El terror en el cine es un semillero de talento. Puede ser cierto que sus enormes defectos opacan sus contadas virtudes pero es imposible negar que el género ha ayudado al medio a dar saltos evolutivos. Basta ver lo que ya en 1999 hicieron los cineastas Daniel Myrick y Eduardo Sánchez.

vhs-movie-image-01Usando el todavía joven terreno de internet, Sánchez y Myrick lanzaron un sitio que reportaba sucesos extraños acontecidos en los bosques de Maryland donde decenas de niños habían desaparecido durante el curso de los años. Las leyendas apuntaban a una bruja que vivía en la zona y a la que se le acusaba de los crímenes.

Sánchez y Myrick buscaron a actores poco experimentados, les dieron un texto que incluía la mitología de dicha leyenda y los mandaron al bosque con instrucciones para grabar una película independiente. Los cineastas jugaron tanto con la gente que los actores fueron reportados como perdidos o muertos por las autoridades.

Utilizando estas herramientas, y con un presupuesto minúsculo, los cineastas completaron un filme que cambiaría no sólo la forma en que se hacen y cuenta películas, sino el impulso que puede significar internet para la promoción de un filme.

El proyecto de la Bruja de Blair es hasta ahora la película de terror con la mayor ganancia en proporción con el dinero invertido: costó 22 mil dólares y recuperó más de 240 millones en taquilla. A partir de entonces, se dio un vuelco al género. No sólo en cuanto a su potencial, sino a su técnica y ejecución.

El recurso de “punto de vista” o “material encontrado” (found footage) como se conoce actualmente, dio un nuevo elemento que permitía, con poco presupuesto, crear un producto que involucrara al espectador prácticamente como protagonista de la historia. Quien entraba a una sala de cine, se ponía en el papel de la persona sosteniendo la cámara y descubría junto a ella los horrores que iban presentándose.

Hoy en día, el género del terror se ha reinventado a través de este recurso por una sencilla razón: funciona. Películas como Actividad Paranormal, Cloverfield, Rec, V/H/S, han encontrado éxito concibiendo desde antes un producto que será barato, efectivo y fiel a lo que los espectadores buscan.

Las tendencias apuntan a que eventualmente, esta forma de hacer cine deberá cambiar para no estancarse como ha sucedido anteriormente. Sin embargo, por ahora gusta de amplia aceptación y gusto en el público, que sigue comprando boletos para asustarse en las salas de cine

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