La mejor televisión ya no se hace en televisión

Dec 18 • Spoiler Alert • 1101 Views • Comments Off on La mejor televisión ya no se hace en televisión

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Salvador Medina @ayudamemalverde

El concepto de televisión ha cambiado frente a nuestros ojos. Los últimos años la hemos visto renovarse. Primero fueron los contenidos. Serie como The Sopranos, The Wire, Seinfeld, probaron que el medio podía ser un recipiente perfecto para guiones de calidad y la gente se tornó a ellos.

Quienes no creían que la pantalla chica se percataron rápidamente que su lenguaje permitía contar historias de manera en que en otro medio resulta imposible. Así, los ejecutivos de las cadenas estadounidenses tomaron mayores riesgos y las recompensan están a la luz de todos.

GATV_comedian_still2_originalLlegó entonces la segunda época de oro de la televisión. Aunque ésta es, sin duda, la más significativa. Durante los años cincuenta, diferentes programas colocaron al medio como un bastión de la cultura popular. Combinando elementos de teatro, radio y cine, se produjeron programas durante una época en que la televisión estaba creciendo y consolidándose en la suburbia americana de la posguerra.

En aquel momento, los actores fueron los grandes protagonistas. Rod Serling, John Frankenheimer, Paul Newman, Mickey Rooney, Rod Steiger, Julie Harris, Piper Laurie, fueron trascendentales para televisión y se volvieron sin duda íconos en aquel país. Pero lo que sucede ahora, es más significativo y profundo.

La televisión de hoy se ha abierto como ningún otro medio antes. La irrupción de Internet como un agregado, ha facilitad la creación de contenidos y lo que es, más claramente, se trata de un relevo generacional.

En el medio que se ha convertido la televisión, los grandes protagonistas son los creadores, las personas detrás del contenido. Los nuevos consumidores, más informados y conscientes de lo que buscan, gravitan hacia programas y series más desafiantes, coherentes y adecuadas a los nuevos tiempos.

Como hemos mencionado en reiteradas ocasiones, la irrupción de Netflix como una competencia directa con las cadenas de televisión, los canales de paga y, eventualmente, la televisión satelital, provocó un salto descomunal en el medio. Sí, muchos esperaban que la distribución digital o el streaming se volvieran una alternativa, pero hoy todo está girando en ese sentido.

Por eso, sorprende que la gente de Netflix haya tomado la iniciativa contra todo pronóstico y ante el escepticismo de críticos y expertos del medio. House of Cards probó que poner a los creadores en primer lugar, siempre rendirá frutos. La revolución que significó la serie se consolidó con la llegada de Orange Is The New Black.

orange-is-the-new-black-2Con un reparto y un talento detrás de cámaras que consiste prácticamente en su totalidad de mujeres, se trató de un proyecto arriesgado y consistente. La segunda temporada, que llegó este año a través de la plataforma en línea, significó un logro de cualquier forma en que se le vea.

Orange Is The New Black es la serie mejor escrita de 2014. No sólo eso, su concepción misma es un acontecimiento, es un programa que no podría existir en ninguna otra cadena o canal. Trata abiertamente temas considerados tabú en por la sociedad y ha dado espacio a actrices como Laverne Cox, el ícono de la comunidad LGBT, cuya actuación fue merecedora de una nominación a los Emmy. El premio fue otorgado a Uzo Aduba, quien caracteriza a Suzanne ‘Crazy Eyes’ Warren en la misma serie.

Creada por Jenji Kohan, su impacto en la cultura trasciende la calidad de lo visto en la pantalla. Orange Is The New Black es una declaración del talento femenino, tan cuestionado en el medio de la cultura popular por tipos como Adam Carolla, cuya declaración sobre la falta de comicidad en las mujeres, abre las puertas a conceptos a arcaicos y prejuiciosos. Por suerte, éxitos como Orange Is The New Black prueban lo contrario.

Sobre ‘Comedians In Cars Getting Coffee’

Fue durante el segundo episodio de la cuarta temporada de ‘Comedians In Cars Getting Coffee’ (Comediantes En Autos Tomando Café) que comprendí la magnitud de lo que estaba viendo. El comediante Bill Burr comparte un puro con la leyenda Jerry Seinfeld, creador y conductor del peculiar show cuyo título es auto explicativo. Corren los últimos minutos y el antisocial y directo Burr tiene en su semblante un aire de nostalgia.

PrintÉsta es la primera vez que termino la grabación de un programa y estoy triste, explica. “Por lo general estoy aliviado de poder regresar a mi vida. Esto ha sido increíble. Tú vas a tener que terminar este programa porque yo no lo haré”.

El programa creado por Seinfeld, el cómico más importante en la historia, busca explorar el proceso de las voces más importantes de la comedia. Pese a que cada semana están invitados algunos de los nombres más importantes de ese medio, el verdadero protagonista es el propio Jerry Seinfeld.

Quienes se sientan en su auto y platican mientras van por un café, están frente a uno de los hombres más importantes de la cultura estadounidense. El impacto de su serie continúa trascendiendo a nuestros días. Se trató de un programa que se salió con la suya y lo hizo en una cadena nacional, a diferencia de otros programas que lo hicieron en canales de paga, donde la libertad es mayor. Seinfeld lo hizo con el peso que significa la censura y la presión de ejecutivos por el rating. Por ello, su nuevo programa que se transmite exclusivamente por Internet, es una oportunidad para otros comediantes de conocer al hombre responsable de uno de los programas que abrió la puerta para la televisión que tenemos hoy en día.

Durante el programa que tuvo a Fred Armisen como invitado, el protagonista y creador de Portlandia le pregunta a Seinfeld si ha ido a Italia.

Jerry: Es increíble que (Italia) sólo funciona en un nivel de encanto. Sin eso, es como una chica hermosa y joven que nunca envejece. Nunca pierde su atractivo y sobrevive. Pero toda la demás belleza se desvanece. Excepto Italia.

Eso es perfecto, es una descripción perfecta, dice Armisen.

Sí, la acabo de inventar, responde Seinfeld. Armisen se queda impresionado. “No, no es posible”, responde.

Y así, en cada episodio Jerry imparte un poco de su filosofía a los invitados. Ellos están más fascinados por su presencia que el propio conductor, pese a que debería ser lo opuesto. Comedians In Cars Getting Coffee posee grandes momentos de comicidad, pero es más bien una lección de vida.

Hoy, sin duda alguna, la mejor televisión no se produce en televisión.

 

 

 

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