El cine, un detonador de identidad: Paula Astorga, para Ideas: Campus

Oct 8 • Ideas: CAMPUS • 1662 Views • 2 Comments on El cine, un detonador de identidad: Paula Astorga, para Ideas: Campus

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Ideas: Campus surge como una iniciativa para acercar a las nuevas generaciones a casos de éxito en las artes de nuestro país. En un momento de infinitas oportunidades y de profundo cambio, se requieren canales que ofrezcan un vistazo al proceso creativo, a las perspectivas y a la mente de individuos que han dedicado su vida crear productos que mejoren su medio.

En la primera edición, tenemos el gusto de hablar con Paula Astorga, incansable promotora cultural, productora audiovisual y educadora. Sus palabras, así como la de quienes llenen Ideas: Campus, son un ejemplo de disciplina, talento y sobre todo, convicción. Siéntanse bienvenidos a un espacio de reflexión, creatividad y libertad.

Salvador Medina @ayudamemalverde

Para una nación como la nuestra, que está justo en un momento de gran confusión necesita referentes, se necesita un ejercicio de constante cuestionamiento sobre lo que significa ser mexicano. El cine, el arte y las manifestaciones culturales son una salida y un fenómeno increíble en donde uno se refleja y encuentra.

La cultura y el arte, más allá de lo educativo y exquisito, tienen realmente una función en la que como sociedad son un detonador profundo, complejo y de gran impacto de identidad y de desarrollo personal. Creo que realmente vas a ser mejor contador si apostaste por desarrollar tus ideas y si tienes referencias, que si solamente ves los números. Entender que hay una cultura atrás de las matemáticas, y entiendes que en el arte y la pintura y la danza, hay toda una conjunción de ciencias, tecnologías, ideas, propuestas y preguntas filosóficas, vas a tener una mejor estructura para tener pensamiento crítico.

PaulaAstorgaAsí lo considera Paula Astorga, ex directora de la Cineteca Nacional, en entrevista exclusiva para Campus. Pese a que no gusta de considerarse únicamente como productora de cine, ha estado a cargo de diversos proyectos de promoción y distribución.

Para mí, mi parte favorita de ser productora no nada más es ser productora, considera. Para mí producir tiene que ver con la idea de hacer proyectos posibles y producir un evento o producir una película o un encuentro de diálogo o un espacio virtual para un intercambio de ideas.

“Me siento una generadora de proyectos. Y mi parte favorita de ser una generadora de proyectos en esta idea desde la pre producción es verlos terminados”.

La creatividad es una parte esencial de su proceso. “Para mí la creatividad es todo lo que tiene con generar una idea. Creo que para mí la creatividad y el universo de las ideas es algo que tenemos todos los seres humanos. Es como la posibilidad de estar vivos y la posibilidad de soñar”.

Soy muy enemiga de los cascarones, considera. Siempre estoy pensando en que las cosas que vamos a hacer y que vamos a desarrollar, porque aunque sea una conferencia o un largometraje de 50 millones de pesos, o un cortometraje de 20 mil, tiene que hacer sentido para qué va a servir. Y tiene que tener mucho sentido que atrás de eso, en la noción de su contenido, tenga un significado que de alguna u otra manera, tenga una noción de suceso.

A la académica de Centro, escuela de artes visuales,  le inspira la noción de transformar. “Tengo una especie de motivación continua que es, de una manera muy constructiva, que vivo muy enojada. Me enfurecen las cosas. Y yo he encontrado que soy una especie de furiosa funcional. A mí todo lo que me indigna me da la oportunidad de pensar qué puede ser distinto. En ese sentido, bueno, soy una especie de gran entusiasta y una especie de idealista pero no me da miedo pensar en grande y no me da miedo pensar que cada pequeño detalle que hacemos, que cada pasito que se da, y por eso siempre estoy pensando en ‘por qué va a ser importante y por qué podría trascender’, tiene una posibilidad de incidir. Incidir en una inercia que está dominada por la flojera, por la mediocridad, por la necesidad de que las cosas se mantengan”.

A mí me gusta generar espacios de cambio, me gusta innovar, me gusta pensar que, aunque sea una carta, hay la posibilidad de que algo mejore o cambie a partir de esa acción, asegura.

El modelo actual de cine mexicano

La constante producción de proyectos audiovisuales en México es sin duda un logro para la industria nacional. El éxito de directores en el mercado local y en festivales alrededor del mundo, se sostiene principalmente de fondos estatales. Apoyos como EFICINE, FOPROCINE y FIDECINE son sin duda una extraordinaria plataforma de financiamiento.

Sin embargo, no existe proporción alguna entre las inversiones estatal y privada. Esto es muy delicado, señala. El hecho de que la única fuente para sostener un ejercicio de industria sea una iniciativa o una acción estatal no está desarrollando nada.

“En términos de la estructura de financiamiento, se tiene que seguir renovando la noción de que haya inversión privada. O realmente no vamos a consolidar la noción de una industria”.

Eso ha provocado una sobre producción de películas en México. Y el gran problema es que decenas de proyectos realizados con recursos estatales se van a fondo muerto. Es decir, no llegan a pantallas pese a que nuestro país cuenta con la quinta mejor asistencia de espectadores el mundo.

Para la fundadora de Circo 2.12, la distribución digital puede ser una verdadera alternativa y una apuesta que se debe correr. Sin embargo, los modelos de negocios no han madurado en Internet.

Por ello, la capacitación constante en el cine es esencial. Ahí es donde entra Escuela Itinerante, un proyecto del director Michael Rowe. Si uno no está al nivel de la apuesta que significa el cine, el cine te la cobra, advierte.

El proyecto de Escuela Itinerante nace con la idea de profesionalizar y de ampliar el panorama más allá de la vida académica para que te puedas especializar o enriquecer el panorama de las cosas o la información a las que estás accediendo.

Asumimos, explica, que existe la necesidad de entender que el cine es una cadena de valor y no tiene nada que ver el proceso de desarrollar y escribir una película con el de producirla, post producirla, lanzarlo a una plataforma como un festival de cine o una función, a que se distribuya y conoce al mercado que se exhibe y entonces tiene una vida que deja de depender de ti y depende de empresarios, circuitos y otras condiciones. Y finalmente se conserva, se guarda y se vuelve patrimonio.

La labor de producción es mucho más sofisticada de lo que uno pensaría, explicó. De ahí la intención de lanzar un curso en Escuela Itinerante. Existe el prejuicio, en propias palabras de Paula Astorga, sobre lo que las nuevas generaciones asumen de un productor. No es únicamente hacer carpetas para el IMCINE, como ella ha experimentado en primera persona.

“Ser productor significa la posibilidad de hacer cualquier cosa que quieras hacer. Es aprender a pensar estratégicamente, a entender que nada es imposible, aprender que los límites son los de la realidad y los que tú pones. Pero que más allá de ellos, hay una posibilidad de hacer realidad lo que se te dé la gana”.

Ideas Campus: Paula Astorga from Pulp Films on Vimeo.

 

 

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