25 años de Seinfeld: el nacimiento de la televisión moderna

Jul 9 • Spoiler Alert • 1712 Views • 3 Comments on 25 años de Seinfeld: el nacimiento de la televisión moderna

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Salvador Medina @ayudamemalverde
salvador@elhablador.com.mx

Todos los años, la Academia de Artes y Ciencias de la Televisión entrega los premios Emmy a lo mejor de la pantalla chica estadounidense. Durante mucho tiempo, se trataron de un premio inferior, menospreciado y principalmente, ignorado. El primo menor del séptimo arte era un mero distractor, un reforzador del status quo occidental, un repositorio de talento no apto para Hollywood.

Pese a que la televisión del vecino del norte creó decenas de íconos para su cultura popular, nunca fue considerada como un medio que contribuyera al arte. Sus formatos eran repetitivos y formulistas. El programa de variedad matutino. La comedia de media hora con audiencia en vivo. El drama de una hora. El talk show de medianoche.

Durante los años 90’, sin embargo, se dio un cambio de estafeta en la creación de contenidos. El debut de un pequeño especial titulado en un principio “The Seinfeld Chronicles” sería el primer precedente de un programa que marcaría un hito en la historia de la televisión.

curb09_02Detrás de él, estarían Larry David y Jerry Seinfeld, un par de comediantes neoyorquinos obsesionados con las nimiedades de la sociedad. El concepto, cuenta David a Rolling Stone, surgió cuando ambos se encontraban en un supermercado hablando sobre diversos productos en los anaqueles y ambos comenzaron a reírse.

“Entonces los dos nos dimos cuenta que ese tipo de diálogos y conversaciones no se escuchaban en televisión, o incluso en películas. Así que ésa fue la base – era nuestra manera de comunicarnos y las cosas de las que hablábamos”.

A menudo referido como “el programa sobre nada”, “Seinfeld” encontró su éxito en la forma en que contaba las historias. Mostró que las restricciones de la pantalla chica no eran un obstáculo para cambiar y evolucionar el lenguaje televisivo.

Jerry, Elaine, George y Kramer no sólo cimentaron en la cultura popular frases que persisten hasta nuestros días, dieron un salto en la configuración de personajes y las líneas que los restringen. Tanto Seinfeld como David buscaron crear, antes que nada, personajes interesantes, dejando atrás la premisa de que todos deben ser simpáticos y agradables para el espectador.

Los guiones, pues, no subestimaban a sus fanáticos. Sabían que el ciudadano ordinario, acostumbrado a otro tipo de programas, encontraría en ellos algo diferente, algo inusual. Y fue ahí donde encontraron su éxito. En ser fieles a nadie más que a ellos mismos.

Durante la ceremonia del Sindicato de Escritores de Estados Unidos (Writers Guild of America, WGA por sus siglas en inglés) que premiaría a las 101 series de televisión mejor escritas de la historia, la renombrada guionista Merrill Markoe lanzó una compleja pregunta. ¿Cuándo consideraban que la forma en que se hacía comedia en Estados Unidos había cambiado? Para ella, la aparición de “Saturday Night Live” había marcado un antes y un después.
Pero Steve Levitan tenía otra opinión. El creador de la ya icónica “Modern Family” recordó que cuando escribía “Wings”, el cuarto de guionistas había escuchado grandes cosas sobre un nuevo programa. Juntos, se sentaron a ver el episodio titulado “The Contest”, sin duda el más simbólico de “Seinfeld”.

“Todos queríamos matarnos cuando terminó. Sentíamos que la televisión había cambiado. Nos sentíamos de repente como escritores de un programa de radio, y que eso era televisión ahora. Ése fue el punto de inflexión. El panorama para todos cambió drásticamente con ‘Seinfeld’”.

Pero eso no se dio no solamente en el aspecto de la comedia. En un texto anterior, refería que era fácil identificar al personaje de George Costanza, traído a la vida extraordinariamente por Jason Alexander, pero basado en las propias experiencias de Larry David, como el primer verdadero antihéroe de la televisión.

Y es que aunque no lo parezca, George Costanza fue el primer antihéroe popular y un precedente directo de los personajes que han dominado la televisión en los últimos años. David y Seinfeld probaron que no era necesario crear personajes admirables, ingenuos o siquiera relacionables para crear algo memorable.

Es imposible concebir una televisión con Don Draper, Walter White, Tony Soprano, Dexter Morgan y demás antihéroes que hoy son el estándar y un modelo repetido constantemente, sin George Costanza y, por supuesto, sin Larry David.

Dice Matt Zoller Seitz en Vulture esta semana que el impacto de “Seinfeld” resonó más allá de la comedia. “Su serena creencia de que los personajes no tenían que ser agradables siempre y cuando fueran diferentes, presagiaron un cambió en los dramas televisivos que no se consolidarían sino hasta finales de los años 90’, cuando HBO volvió un programa sobre violentos mafiosos en un éxito ganador de premios. Tendemos a olvidar que el primer héroe fríamente conveniente que anclara una serie influyente y de larga duración cuyo título llevara su nombre no fue Tony Soprano. Fue Jerry Seinfeld”. Algo muy similar a mi premisa anterior.

Seinfeld-Curb-ReunionPero lo cierto es que a 25 años de su estreno, como un especial y ni siquiera como un piloto, fue la visión de los ejecutivos de NBC lo que permitió a este grupo de inexpertos consolidarse como los primeros autores de la televisión.

Pese a que muchas veces no entendían sus guiones o se oponían abiertamente a lo que escribían, finalmente los dejaban hacer lo que querían. Entendieron, prontamente, que la libertad creativa otorgaría grandes frutos. Y así ha sido.

“Seinfeld” no sólo fue el parte aguas de la televisión moderna. Creó un modelo de autores en la pantalla chica, algo que ya prácticamente no existe en el medio del cine. Por ello directores como Steven Soderbergh se han alejado del formato desde hace tiempo y han emigrado a cadenas de televisión para contar sus historias.

Es representativo que sólo “The Sopranos” haya superado a “Seinfeld” en la lista de las mejores series de la historia de la televisión según los propios escritores del medio. David y Seinfeld abrieron las puertas para la televisión que tenemos hoy en día. Y era momento de que alguien se los hiciera saber.

 

 

 

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